EDUCAR ES…

EDUCAR

Educar es lo mismo
que poner motor a una barca…
hay que medir, pesar, equilibrar…
… y poner todo en marcha.

Para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino…
un poco de pirata…
un poco de poeta…
y un kilo y medio de paciencia
concentrada.

Pero es consolador soñar
mientras uno trabaja,
que ese barco, ese niño
irá muy lejos por el agua.

Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes,
hacia islas lejanas.

Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos seguirá
nuestra bandera
enarbolada.

Gabriel Celaya

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TRABAJAR POR PROYECTOS

A nosotras, las maestras de infantil de este cole y a nuestros niñ@s, lo que nos gusta es trabajar por proyectos: el olivo, los indios, el delfín, el cuerpo humano, los romanos, los piratas…

¿Y qué es eso de trabajar por proyectos? Es lo que queremos explicar en estas líneas.

Nuestro trabajo consiste, pues, no en hacer con los niños y niñas lo que a nosotras nos interesa, sino indagar en sus vidas, estar atentos a lo que dicen, sienten, esperan, saben, suponen, solucionan, inventan, aportan, poseen, y mantener todo ello organizado en un corpus, “traducirlo” a lenguaje de docentes, sistematizarlo en una programación, para usarlo a favor de ellos y ellas, del desarrollo de sus capacidades, de su crecimiento personal, de su aprendizaje. A esta forma de enfocar el trabajo en el aula la llamamos “TRABAJAR POR PROYECTOS”.

Trabajar por proyectos supone sobre todo aceptar que como educadores debemos situarnos en un plano más humilde, de atenta escucha del niño, siendo más importante lo que ellos y ellas quieren saber que lo que nosotros queremos enseñarles, pues solo aprenderán bien lo que ellos y ellas sientan deseo de aprender.

El maestro que renuncia a dar respuestas directas a sus preguntas es el más capaz de conseguir que ellos y ellas las encuentren; cuanto menos imprescindible es el maestro, mejor maestro es, pues hace sentir a los alumnos que lo que han aprendido no se lo ha enseñado nadie, sino que lo han construido a partir de lo que son en comunicación y colaboración con los demás.

En este trabajo por proyectos diferenciamos varias fases:

 Fase 1: ¿de qué aprendemos ahora?

El tema surge bien a propuesta explícita de los alumnos, porque traen algo interesante a clase, una noticia, un animal; a veces, por votación precedida de varias asambleas de argumentación por parte de quien propone el tema;  bien a propuesta del propio docente, si el profesor o la profesora tiene una razón tan poderosa como es su propio interés o su amor por cierto tema que con seguridad transmitirá a los niños.

Fase 2: porque sabemos mucho más de lo que parece

En la siguiente etapa investigamos sobre las ideas previas de los alumnos, sobre lo que saben del tema y lo que desean saber. Suele tener lugar en los momentos de asamblea.

Fase 3: buscamos lo que necesitamos

Después, solemos buscar fuentes de información y documentación, cuanto más variadas e incluso fantásticas mejor: la visita de un experto sobre el tema,un vídeo familiar, una película, poesías o cuentos, libros de los hermanos mayores, de los padres o de los abuelos, visitas a otras clases de Primaria que estén estudiando el mismo tema, imágenes, textos, canciones interesantes encontradas en internet, informaciones aportadas por las familias, textos y fotos de revistas y enciclopedias, noticias del periódico, músicas y canciones, visitas a lugares de interés relacionados con el proyecto, etc.

Fase 4: expresamos, construimos, disfrutamos, compartimos

En la realización de actividades vamos “asentando” los contenidos, disfrutando con nuestros logros, interactuando, jugando.Son actividades que ponen en marcha el ser total de nuestros pequeños, que movilizan el mayor número de capacidades y supongan un reto, con funcionalidad, sea práctica, estética o social.

Fase 5: lo que hemos aprendido

Una investigación siempre arroja resultados, que nos sirven para siempre y es el fruto final de todo nuestro trabajo. Lo que al final queda sin soporte parece que nunca ha pasado, lo que no ponemos por escrito se nos olvida. Gran parte de esta actividad va orientada a “no olvidar” lo que vamos aprendiendo, por ello son importantes las actividades de síntesis, tales como libros gigantes con los trabajos colectivos que finalmente forman parte de la biblioteca de aula, libros escritos por el alumnado e ilustrados con fotos o dibujos de todo lo que nos ha pasado a lo largo del proyecto, poesías o cuentos inventados, murales, cancioneros, libros de recetas, referentes de vocabulario descubierto, pequeños diccionarios o libros de vocabulario y que, naturalmente, deben salir de clase como soporte para que ellos cuenten en casa, en otras aulas del colegio, todo lo que han aprendido, lo que saben, lo mayores que son, y lo que se han divertido.

¿CÓMO APRENDEN A LEER Y ESCRIBIR NUESTROS NIÑ@S?

¿CÓMO APRENDEN A LEER Y ESCRIBIR NUESTROS NIÑ@S?

Para aprender a leer y a escribir, el niño pasa por diferentes etapas en las que va desarrollando habilidades y alcanzando objetivos mediante ejercicios específicos.

A pesar de los avances tecnológicos y que hoy en día la escritura se realiza en gran medida en ordenadores u otros dispositivos, la escritura y el aprendizaje de la misma sigue siendo básico e imprescindible.Aquí explicamos los puntos clave de cada etapa.

Fases para aprender a escribir

Etapas en el aprendizaje de la escritura en los niños

En un periodo previo a las etapas de aprendizaje propiamente dicho, los niños no comprenden el simbolismo de las letras, por lo que no diferencian letras de dibujos. Realizan grafismos primitivos, o primeros intentos de escritura, y van avanzando gradualmente hacia el nivel siguiente.

Emilia Ferreiro y Ana Teberosky, expertas en el proceso de la lectoescritura, señalan que el niño posee ideas o «hipótesis», que pone continuamente a prueba frente a la realidad, buscando corroborarlas para llegar al conocimiento objetivo.

En http://www.eljardinonline.com.ar/evoluciondeescritura.htm, se puede encontrar una secuenciación de las etapas evolutivas de la escritura infantil, con ejemplos ilustrativos de cada una de las fases que mencionamos a continuación, que ayudarán a los padres a establecer en qué momento evolutivo se encuentra su hijo.

  • En la etapa de la escritura pre-silábica, el niño es capaz de diferenciar las letras y los números de otro tipo de dibujos. También puede reproducir los rasgos imitando trazos sin linealidad, orientación ni control de cantidad, con diferentes niveles.
  • En la etapa de la escritura silábica, cada letra tiene el valor de una sílaba y el niño usa letras o pseudo-letras.
  • La etapa de la escritura silábica-alfabética es una etapa de transición en la que ciertas letras mantienen el valor silábico-sonoro, y otras no.
  • En la etapa de la escritura alfabética, cada letra se corresponde con un valor sonoro.

En cualquier caso, hay que tener en cuenta que el proceso de la escritura abarca un periodo evolutivo amplio (de los 4 a los 6 años) y que cada niño lleva su ritmo. En la citada web, los padres pueden identificar la etapa en la que se encuentra su hijo y, si lo desean, estimular el proceso.

Enlace de interés: Hipótesis infantiles sobre la escritura